La opinión de los españoles sobre León XIV

 

                              Ni que decir tiene que los más de 5.000 voluntarios que  colaboraron en el viaje del papa a España tienen, en un 98%, como buena o muy buena  opinión sobre  Robert Prevost, que vio aumentada su popularidad en un 8% tras su peregrinación a nuestro país.

Pero no solo eso. El 91´9% de los encuestados por el CIS considera que el papa es un referente ético y moral. Para el 54´8 % de ellos es un referente para  toda la sociedad. Para un 37´1% lo es para los católicos.

Ocho de cada diez españoles (76´8%) califica de muy  positiva o positiva su visita a España. Un 9 ´6%  la tiene como negativa o muy negativa. Y  un 9´2%, ni una cosa u otra.

En cuanto su mensaje sobre la inmigración, un 76´2% dice estar de acuerdo. Vista la respuesta desde los distintos grupos políticos, el 92´9% de los de Sumar están conformes, frente al 89´9%  del PSOE, 71% del PP y 32´2% de VOX. En cambio, el 85´2% de todos ellos están muy de acuerdo o de acuerdo con sus reflexiones sobre la crispación reinante en la sociedad.

En cuanto a la impresión general sobre la visita del papa, un 90% de los votantes del  PP  bendijeron su visita como muy positiva o positiva, mientras la calificaron así un 79´5% los votantes de VOX. Los del PSOE llegaron al 79´3%, y los de SUMAR al 54´3%, aunque solo el 4´2% la calificó de muy positiva.     

Un discurso de fin de campaña

 

                     Nunca en la España democrática, un presidente de Gobierno había convocado unas elecciones con un discurso partidista, victimista, reivindicativo y demagógico de fin de campaña. Pero este autócrata manifiesto ha sido la excepción. Ha muerto matando, como vulgarmente se dice. Polarizando confrontando, dividiendo, insultando… Ha sido, es y quiere seguir siendo no el presidente de todos los españoles. sino solo de los suyos, que cada día son menos; de los partidos de progreso, y qué partidos, y qué progreso…

Pues que el pueblo español le dé lo que se merece.

El credo de un dramaturgo llamado «El Brujo»

 

                   Él es  Rafael Álvarez (Lucena, Córdoba, 1950) y le entrevista José Beltrán, director de la insustituible VN, el periodista que en la cadena pública  sorprendió, ilustró y deleitó a toda España durante la visita de León XIV. El brujo, dramaturgo cordobés, es el autor de Autobiografía de un yogui y de la obra reciente y exitosa La segunda venida de Cristo o el yoga de Jesús.

Confiesa que se siente obnubilado por Paramahansa Yogananda, maestro de la meditación que abrió un puente entre las enseñanzas originales de Jesucristo y las grandes tradiciones espirituales orientales. Durante dos décadas se empapó de san Francisco de Asís con las gafas de Darío Fo. Más adelante se adentró en La noche oscura del alma, de san Juan de la Cruz. Se acercó después a santa Teresa. Hace cinco años presentó en Los dioses y Dios las relaciones entre el paganismo y el cristianismo…

No me imagino a Dios como persona concreta –dice el cómico andaluz-. Para mí Dios es una realidad infinita, imposible de encerrar en una imagen humana. Las representaciones tradicionales -un anciano sentado entre las nubes, por ejemplo- son símbolos que ayudan a expresar algo mucho más profundo, pero no describen lo que Dios es. El le percibe como una realidad infinita que puede manifestarse a través de las personas. (…)  Para un cristiano, esa manifestación alcanza su plenitud en Jesucristo, pro también puede reflejarse en cualquier ser humano que despierte plenamente ese potencial espiritual que lleva dentro. (…) Eso es precisamente lo que enseñan los grandes maestros de la India. Cuando una persona alcanza ese estado de realización interior, trasciende muchas de las limitaciones que normalmente atribuimos a la naturaleza humana. De ahí nacen los relatos sobre milagros  o experiencias extraordinarias presentes en todas las grandes tradiciones espirituales.

«Este PSOE…»

 

                     El torito catalán carlo-independentista Puigdemont, a quien Pedro Sánchez  toreó e al comienzo de su segundo mandato, para hacerse con sus votos, haciendo temblar todo el albero de la Constitución, está a punto, por medio de otra torera, Miriam Noguera, de darle la puntilla, al final de la segunda Legislatura.

Me temo que la situación en Ceuta no ponga fácil una nueva llamada a las urnas, aunque el fracaso de los dos decretos sobre la vivienda en el Congreso dé a nuestro caudillo nuevo motivo para su marca de polarización electoral: conmigo o con los buitres, lo que animaría sus mítines y le haría olvidar por el momento sus muchas corrupciones, mentiras y fracasos. Claro que no le sería tampoco fácil llevarse a Zapatero de telonero a ninguna plaza electoral antes de la segunda valoración de las joyas  de Arabia o de Venezuela.

Por otra parte, el PSOE actual es uno de los partidos, que todavía no tiene un candidato oficial. En asuntos claves como Puigdemont, amnistía, Ceuta, Marruecos, inmigración, no sé si también vivienda, su actual secretario general está lejos de  tener el asentimiento de toda la militancia. En cuanto a la relación de este PSOE sanchista con  aquel partido socialista, donde él militó, baste recordar las palabras del otro día, dichas en Toledo, por el ex vicesecretario general, Alfonso Guerra, en un acto conmemorativo de la Constitución, presidido por Emiliano García Page:

-¡Este  PSOE no votaría hoy esta Constitución!

Un Congreso agotado e incapaz

 

                       Después de haber escuchado casi todos los parlamentos y leementos de esta mañana, saco la conclusión de que  este Congreso de los diputados y diputadas está agotado y es incapaz de tomar la mínima decisión consensuada sobre el primer problema que afecta a los españoles, como es la vivienda. Entonces, ¿para qué sirve? No faltan, la verdad, los buenos oradores, y muchas de las cosas dichas y leídas son perfectamente lógicas y útiles. Pero hay tal exceso de prevenciones, sospechas, reservas, aversiones, enconos y odios, que son incapaces de superar ni siquiera durante un cuarto de hora la teórica división, al parecer infranqueable, lingüística e ideológica, territorial, de género… Es mucho mayor el espacio dedicado a agredir a los adversarios-enemigos que a razonar sobre los temas del decreto en cuestión.

Dan la impresión de que los distintos grupos procedieran de países muy diversos, o de tiempos muy distintos. O que, siendo del mismo lugar y tiempo, no tuvieran apenas valores medios compartidos. ¿Qué les une a nuestros políticos hoy en el Congreso de los Diputados? ¿Qué de común (con) gressus (de gradior: paso, camino, recorrido) hay en él? ¿Qué caminar juntos hacia  un mismo punto?

La conclusión más inmediata, después de oírles y escucharles, es desear que se vayan a sus casas o a donde quieran. Y que unas nuevas elecciones llenen el Congreso de otros congresistas, algo más comunes y sensatos, aunque no sean tan buenos oradores o lectores como algunos de los de hoy.    

El historiador de Aoiz

 

                        Mi vecino en el Archivo General de Navarra, José Javier Paternain Nagore (Aoiz, 1941), maestro industrial eléctrico por los Salesianos de Pamplona, que trabajó como técnico en Potasas de Navarra y en Potasas de Subiza, me regaló este martes su precioso libro, lleno de curiosas forografías, Batiburrillo Agoizko. José Javier tuvo el humor de licenciarse en Historia en la Universidad a distancia en 2009, y desde entonces no ha parado  de estudiar y conocer la historia de su pueblo. y de colaborar en grupos, revistas, páginas digitales… a fin de darla a conocer a paisanos y navarros de toda laya.

En este libro de 278 páginas nos ilustra desde las protecciones realizadas en la villa de Aoiz con motivo de la peste negra declarada en Navarra en los siglos XVI-XVII, hasta los inicios del movimiento industrial en la misma villa, a finales del siglo XIX y principios, pasando por 37 capítulos con temas tan importantes como las guerras carlistas, los gremios, las ermitas, los retablos de la iglesia, el ayuntamiento, las almadías, la fábrica de curtidos…

No hay  historia general sin historias particulares. Sin  estas, aquella se convertirá en mera historia évenémentielle, si no está nutrida por los hechos y los acontecimientos cotidianos y manuales de ciudades y pueblos, de ciudadanos y paisanos.

Por eso debemos mucho los historiadores, lectores de historias y aficionados a ellas a trabajadores de archivo y ordenador, como Paternain (el fundus del romano Paternus), que desde cada lugar, aldea, villa o ciudad hacen posible ese arte de Clío, que consiste en darnos razón  de la suerte del hombre por su vida del planeta.

 

El «espíritu» y la «finalidad» de Conde Pumpido

 

 

                     El presidente del Tribunal Constitucional Cándido Conde Pumpido ha querido adelantarnos el meollo de su próxima respuesta al recurso de amparo de los separatistas catalanes, condenados por el procès independentista, afirmando que el Supremo ha hecho una interpretación de la amnistía contraria al espíritu y finalidad de la ley. A nadie ha sorprendido tan sorprendente declaración, conociendo las actuaciones del magistrado a lo largo de la presidencia de Pedro Sánchez.

Pero sucede justamente lo contrario. El Gobierno sanchista y los que lo han seguido en el quiebro pro-independetistas catalanes para asegurarse la continuidad de su legislatura hicieron y defendieron la ley de amnistía, que era claramente contraria al espíritu y finalidad de la Constitución  Española, como reiteradamente lo proclamaron los dos padres de la Constitución vivos, que saben bien lo que hicieron; la inmensa mayoría de los juristas españoles, el mismísimo ministro de Justicia de Sánchez, Juan Carlos Campo, miembro después del Tribunal Constitucional; los antiguos presidentes del Gobierno de España, y hasta el mismísimo Sánchez, cuando todavía no era rehén de los votos de ESQUERRA  y de JUNTS. Todos ellos, y los líderes del primer Gobierno del PSOE enseñaron y declararon que la amnistía, y sobre todo, esa amnistía era ilegal y anticonstitucional.

Solo una minoría de juristas, entre los que se encuentra Pumpido, ha defendido la tesis contraria tras el cambio de rumbo de Sánchez. El Tribunal Supremo sigue defendiendo lo mismo, y le ha importado e importa siempre más el espíritu y finalidad de la Constitución que el espíritu y finalidad de la la ley de amnistía, aprobada por el PSOE sanchista y su cortejo de independentistas y confederalistas, opuesto a la Constitución.

Con estos últimos coincide el presidente del Tribunal Constitucional. Ese es también su espíritu y su finalidad.

La «prioridad nacional», según Cáritas

 

                   María González Dyne (Madrid, 1973), secretaria general de Caritas Española -más de 6.000 parroquias, cerca de 68.000 voluntarios y 6.000 trabajadores-, con tres décadas de experiencia en cooperación internacional, además de su labor evangelizadora a través de Alpha, habla largo y tendido con el director de VN tras la visita del papa a España y responde a todo género de preguntas sobre la plataforma social a cuyos mandos trabaja. Cuando aparece  la regularización de migrantes, afirma que no se trata de un colapso, sino de una realidad que ya existía: Lo que ha colapsado no es el sistema, sino la invisibilidad en la que tantas personas vivían. Desde Caritas entendemos que la regularización extraordinaria supone una oportunidad para ordenar, integrar y proteger. Ese es el enfoque desde el que queremos plantearla. El reto ahora consiste en gestionar todo este proceso con agilidad, transparencia y acompañamiento.

Cuando le citan la expresión de  prioridad nacional, comenta:

Me produce mucho desasosiego y tristeza. No porque cuidar de los propios sea ilegítimo. La doctrina Social de la Iglesia reconoce claramente el amor a la propi patria. el problema es que esa expresión suele utilizarse para establecer jerarquías de dignidad. Para Cáritas, la prioridad son siempre las personas que viven en situación de vulnerabilidad o exclusión social. Esa debería ser la verdadera meta de una sociedad civilizada, como recordaba el papa en su intervención ante las Cortes. La Iglesia enseña que la dignidad humana es universal y no depende del origen ni de la nacionalidad. Cuando la prioridad nacional se convierte en exclusión, deja de se patriotismo para convertirse en descarte.

El otoño

 

           Una mano amiga me regala el libro Obra Poética, antología de poemas del buen poeta dominico José María Guervós Hoyos -que también pasó por Radio Popular de Villava-, edición e introducción de Bernardo Fueyo Suárez, Salamanca, 2004, del que tomo el poema El otoño, escrito el 1 de octubre de 1994:

 

¡OTOÑO! NO CONSIGO COMPRENDERTE
NI ADMIRAR TU COLOR SUAVE Y DORADO,
NI TU SOL QUE SE OCULTA APRESURADO…
¡OTOÑO..! NUNCA LLEGARÉ A QUERERTE.

TÚ LLEVAS A LA VIDA HACIA LA MUERTE
Y AL OLMO -DE SU MANTO DSPOJADO-
Y AL NARDO -DE SU OLOR DESAROMADO-
Y EL PULSO DE LA TIERRA QUEDA INERTE..!

¡PERO NO ME PODRÁS! PODRÁS LLENAR
MI  PIEL DE SURCOS… Y MI SANGRE HELAR:
MI CUERTPO -¡OTOÑO!- TU LLEGADA ESPERA.

PERO MI ALMA Y MI ESPÍRITU SERÁN
COMO EL CLAVEL Y EL NARDO EN PRIMAVERA.

 

 

 

No entiendo nada

 

                            Vengo de la misa mayor de doce de mi parroquia. Como ya apunte hace meses en estas mismas páginas, no he entendido nada, ni como me acontece hace tiempo, con audífonos o sin audífonos. Nada de las lecturas, ni de la homilía, ni de los últimos avisos. Al saber de memoria todo el ordinario de la misa, eso es más fácil de entender.

Ni el presbítero ni los los lectores, siempre seglares, parecen  ser conscientes de que tienen un micrófono delante, porque hablan por encima de él, por debajo de él, o al lado de él, pero no sobre él y junto a él. Pareciera un estorbo que se pone delante del orador. Alguna vez, por excepción, habla alguien correctamente ante el micrófono y vocaliza correctamente, y oigo y entiendo perfectamente.

Sumemos que la  megafonía no debe de ser de las mejores del mundo.

Me viene a menudo a la mente si no fuera mejor elegir la misa de la radio de la tele. ¿Qué es más moral y más cristiano: la presencia en una celebración, que no se entiende, o la misa desde casa, que se ve, se oye y se entiende bien?